Nombre:

Email:

A continuación una lista de CD´s y Libros que nuestra empresa coloca a su disposición, los cuales pueden ser adquiridos en www.prontoticket.com ó a través de los teléfonos:
España: + 34 - 91 501 67 56 - Venezuela: + 58 - 212 793 59 14

DISCOS

           

  

(pinche sobre la imagen para ampliar)

 

LIBROS

    


ADN DE DIOS, TERCER POEMARIO DE ELÍAS YÁNEZ MARÍN
16/04/07

Resulta difícil escribir de alguien que escribe, pues, entre otras cosas, se corre el riesgo de no poder transmitir correctamente la esencia de esa persona, así que vamos a tratar solamente de dar un pequeño resumen de quién es y qué es Elías Yánez Marín, aunque me parece importante decir, que por lo que es, me atreví-modestamente- a internarme en su mente para poder así reproducirlo en estas líneas, lo cual además me resultó agradable y provechoso.

Hay quienes lo conocen por su larga trayectoria como productor, en donde ha dado su vida y su experiencia y afortunadamente, se ha hecho de una larga lista de admiradores que aprecian su trabajo, pero se puede decir que la verdadera razón de su vida es la poesía, término que en su caso, debemos advertirle a los lectores, deben usar en forma amplia, para poder reconocer lo que lo hace diferente.

Si bien es cierto que todos los seres humanos tenemos la capacidad de sentir, no es menos cierto que Elías Yánez Marín, tiene la virtud de abordar al sentimiento de tal manera que lo termina dominando, lo descubre, lo utiliza, lo revela y luego lo aniquila. Lo hermoso siempre va a estar reflejado de manera inquietante, pero placentera y lo terrible, intensamente descrito, va a estar finalmente dominado.

Sin mayores pretensiones que las de hacer notar que siempre, en todas las épocas de la humanidad y claro está de nuestra sociedad, las mayores catástrofes han servido para dar vida a las más importantes vivencias del ser humano. Y en este mundo en donde todavía se debaten los conceptos de moral, fidelidad, lealtad, libertad, etc. es importante poder contar con un momento de luz, para entender lo malo y lo bueno.

Elías Yánez Marín nos presenta su tercer poemario “ADN de Dios” en donde nos guía en un recorrido por las sensaciones mas básicas del ser humano hasta lo más oscuro que cada uno tenemos por dentro, buscando así escandalizar al lector habitual y capturar nuevas mentes. 36 poemas que van desde la creación de la vida, las almas, la decepción, la incertidumbre, la tortura, la soledad, el miedo, el dolor, el amor puro y el erotismo, la sangre y la carne, la muerte y el espíritu, la verdad y la mentira.

Un poemario para exprimirlo y sentirlo como si fuera el último momento en este mundo material y transportar al espíritu a su verdadera esencia. Estará en las librerías del país en el mes de Mayo, bajo el sello de Contemporánea Libros.

Por: Rosa Lozano
Fotos: Hosman Llovera

CORAZONES ASESINADOS

Están matando corazones
pobres corazones asesinados
restos de una traición vulgar
difuntos de un fraudulento amor
no hay quien examine las evidencias
crímenes sin venganza.
Están asesinando corazones
pobres corazones muertos
¡maldita seas, maldita seas!
maldito tu amor irreal.
Pero te juro que por más
que haya sido la crudeza
de tu matanza
no me verás derrocado
no me verás destruido
no me verás desgraciado
y mi cuerpo
sin corazón, subsistirá
bajo una poderosa naturaleza
de muerte.


 

ELÍAS YÁNEZ MARÍN

“Oración a la Mujer de Galleta”

Te dispones a leer un poemario cuya historia arranca bebiendo una botella de Jack Daniel’s desde el mirador más alto de la ciudad de Caracas, bajo el beso de la noche y el fondo musical de “PIL”, Jhon Lydon y su tema “Flower of Romance”, tu chica te acompaña - por supuesto - y termina en el piso de tu habitación, la noche en que le haces el amor a tu chica y no acabas hasta que sale el sol.

Que lo Disfrutes



Su autor: Elías Yánez Marín, protagonista de algunos de los momentos claves de la poesía venezolana reciente autor de “Anomalia” (Editorial Rajatabla 2000) titulo que alcanzo su 3era. Edición.

“Oración a la Mujer de Galleta” su segundo poemario nos presenta una colección de poemas que exploran, seducción, amor inmortal y sexualidad sin restricciones. Yánez Marín sigue apostando al caos y la oscuridad, a la poesía inmortal y maldita. El libro incluye los preámbulos del dramaturgo José Tomás Angola y la del Director, actor y escritor Javier Vidal.

A los ojos del autor, “Oración a la Mujer de Galleta” es la ceremonia homenaje al simbolismo e imaginismo al espíritu y energía de Pound y Baudelaire. Yánez Marín adopta la pose mística de William Blake, absorbe el clima callejero y explosivo de Bukowski y Ginsberg alza como referencia sagrada a Leopardi y emula una pasión sentimental que nos recuerda a Rubén Darío.

Pequeña Oda ante

ORACIÓN A LA MUJER DE GALLETA de Elías Yánez Marín

Sardio y el Techo de la ballena fueron sus abuelos. Tráfico y Guaire los padres que obligatoriamente, por ley natural, desconoce. Anomalía una poética de la metáfora metropolitana de un país que explotaba entre los golpes que el fin de milenio nos anunciaban los nuevos golpes de un siglo que nuestra aldea huye hacia la alborada de guerras federales, inciviles y militarista.

Elías Yánez huye de sí mismo para encontrarse en su otro que es una mujer. Su espacio urbano tiene palabras bucólicas que Rimbaud jamás pronunciaría sin sonrojarse. Elías narra, Elías describe la palabra que inventa palabras en el aire. Poesía aérea. Que salta en garrocha con Artaud y el divino marqués. Movimientos. Danza. Las palabras no son palabras, son imágenes. Figuras que danzan en movimiento perpetuo. En instantáneas niponas. Danzas del vientre sobre las palabras que ya no son palabras. Que no dicen. Ella es Gea. Madre tierra protectora. No son semas. No son cementerios donde reposan los restos de las palabras que nada dicen. ¿Una mujer? ¿La mujer? ¿El amor es una mujer? ¡Respóndeme Elías!. ¿Tiene sexo el amor? ¿Cuál es el sexo de Amor? ¿Cuál es el sexo de Eros? ¿Tiene sexo la pasión?

La poesía de Elías

tiene sexo
tiene pasión
tiene mujer
tiene eros
Describe una soledad que añora. ¿Rechaza?
"dulcinea del desierto. / Porque mi corazón pide resguardo".

Diktat de Versalles que nunca respeta el Amor. El amor no se rige. No se decreta, ni de dictamina. El amor nunca es libre. Eso es un invento de alucinógenos. El amor no libera en su libertad. En su ejercicio reprime con la pasión. Alejada de toda racionalidad.

El Amor. ¿el placer?
No hay conflicto. No hay acción. Todo reposa.
El mandato Universal exige coito: Yin & Yan.
Su otro es su otra: "Seré amo / de tu meneo".
Del Amor Fénix salta a Ilusión donde su otro es otra. Donde su otra es Otredad:
"¡oh hirviente mujer / La canela te goteaba".

Ahora huyes de la soledad. Ahora que la tienes lejos. Que la ves desde lejos en la otra frontera. Un Universo de dos se desmorona. La perfección sólo está en la poesía de las palabras que dejan de ser palabras. Adán y Eva en el nuevo Paraíso que huye de la serpiente, del árbol de la sabiduría del "movimiento, signo molesto de la realidad" y otra vez tú, Ramos Sucre, asomando tu onanismo a flor de piel. Epidermis: "trallazo de mi soledad". El tiempo, ahora, espera. In-alcanzable. Desde este otro litoral todo lo que oteamos es "ilusión". Anhelo de volverla a encontrar, de penetrar otra vez o por primera vez que siempre será envés. Las palabras también son amnésicas.

El amor recurre a las ausencias de esa Otredad que fluye en el inconsciente de la colectiviad poética de Catulo, Li Bai, Juana Inés de la Cruz, Edgar Allan Poe, Antonio Machado, Luis Cernuda y el "aprendiz de cónyuge" de Cadenas. Turbadora poética: "Yo aún espero por ti / parado sobre esta fosa". Ella es lejanía. Orillados por el río. Como nuestra Venezuela orillada, esquivada entre hermanos. La Otredad amenaza día a día y sólo nos damos cuenta cuando hacemos silencio entre verso y verso. Los versos no son pausa y las pausas no son silencios. El silencio solamente lo escuchan los poetas y los muertos.

"El beso profundo de la noche

evoca mi soledad".

Frente a la ausencia, la Otredad amenaza. Ella está en la otra orla del espejo, del río, de la mar que es el morir. La mar que es una mujer. Femenino, singular.

"¡Dios otorga a cada hombre

su anhelada mujer!"

Cierra el Deseo estas oraciones. Más eróticas que sus primigenias Anomalías. Más vívidas. Maduras de tanto golpe y contragolpe. Penetrables como un Soto cinético. Vampiros, vampiresas, fetiches y fetichistas. Sade se enreda con las pantaletas de seda y Restif de la Breton canta los nuevos poemas de Elías Yánez Marín con el laúd entre sus brazos, entre las piernas de su amante de turnos noc-turnos.

Javier Vidal

    

(pinche sobre la imagen para ampliar)

Diario 2001 de Caracas. Crítica de José Tomás Angola

El Mundo de Caracas. Comentario de Javier Vidal

 

 

 

 


CONTEMPORANEA Producción Artística. Todos los derechos reservados.